Os vamos a mostrar los cuidados y mantenimiento de la Camelia en invierno. Las camelias son arbustos de floración invernal que nos aportan grandes flores. Comienzan a florecer a finales de diciembre y continúan así durante los 3 siguientes meses, su crecimiento es lento.
Existen multitud de variedades de Camelias, entre las que podemos distinguir las de flor simple o doble. En ambos formatos podemos seleccionar distintos colores. Las variadas de flor blanca son más delicadas respecto a otros colores.
Debes tener en cuenta algunas especificaciones sobre los cuidados y mantenimiento de la Camelia:
- La camelia es una variedad acidófila, por lo que debes proporcionarle tierra ácida.
- Utiliza abonos específicos para plantas acidófilas o un abono de floración.
- Sitúala en un espacio exterior húmedo y con sombra, evitando así que el sol del verano la dañe (sobre todo en las horas más fuertes).
- Si tu camelia está llena de botones, haz una selección eliminado el exceso.
- A la hora de plantar o traspalarlas usa una tierra específica para acidófilas o turbas especiales con PH muy bajo.
- Riégala moderadamente, evita encharcamiento pero controlando que la tierra no se seque.
- La poda es casi innecesaria. La camelia es de crecimiento lento, por tanto no necesita poda, aun así si quieres equilibrar o reducir ramas debes esperar hasta el final de la floración.
También puedes disfrutar de la camelia en tu balcón o terraza. Asegúrate de proporcionarle una maceta con el espacio suficiente y un buen drenaje. Es importante evitar los encharcamientos. Cada 2-3 años deberás trasplantarla para proporcionarle un mayor espacio de crecimiento. Evita los lugares bajo cubierta.
