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Bulbos de verano ¡Plántalos en primavera!

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En primavera se plantan las bulbosas que florecen en verano: azucenas, dalias, amarilis, nardos, calas, gladiolos… Se trata de especies de abundante floración en colores muy vivos, capaces de poner notas de gran belleza en el jardín y, muchas, también en los jarrones.

En sentido amplio, las bulbosas son todas las plantas que poseen un órgano de reserva subterráneo del que brotan las hojas y las flores, es decir, capaz de generar una nueva planta. Las bulbosas más conocidas son los tulipanes, jacintos y en general las bulbosas de primavera, pero suman unas 19 familias con más de 120 géneros y numerosísimas especies y variedades, muchas de las cuales florecen en verano.

Las bulbosas de verano se plantan desde finales del invierno y en primavera y dan sus flores a lo largo del verano e incluso hasta mediados del otoño. Las bulbosas de verano se caracterizan por floraciones de gran espectacularidad: sus flores exhiben una extensa gama de vivos colores, así como de formas exóticas.

Plantación de bulbos de primavera
Plantación de bulbos de primavera
Plantación de bulbos de primavera

Condiciones de cultivo
Al igual que las bulbosas de primavera, las de verano necesitan un excelente drenaje. Son perfectas para laderas y pendientes, rocallas, borduras, pero también para macetones y parterres elevados.

En muchas especies, la floración no dura mucho, de modo que conviene realizar plantaciones escalonadas, y combinarlas en macizos junto con arbustos, vivaces y anuales de floración también estival.

Para disfrutar de estas plantas durante varias temporadas, una vez que han dejado de florecer y se han secado las hojas y tallos, conviene extraer el bulbo del terreno.

Elegir bulbos sanos
Para disfrutar de las bulbosas más bellas, el primer paso es elegir bulbos sanos y firmes, que no presenten manchas ni síntomas de enfermedades. Al tocarlos deben ser duros y compactos.

Muchas bulbosas de verano pueden comenzar a plantarse a partir de febrero; sin embargo, las heladas tardías y las temperaturas aún frías de ese mes resultan letales para determinadas especies en algunas regiones. Es necesario tomar en cuenta las indicaciones al respecto que aparecen en el envase, al igual que las recomendaciones de profundidad (por lo general dos veces el tamaño del bulbo) y la distancia o marco de plantación.

En general, las bulbosas de verano no son muy exigentes con el terreno, siempre que tenga un buen drenaje. Son muy propensas a los hongos de pudrición, por eso es vital evitar siempre el estancamiento del agua. El riego debe ser moderado. Cada tres semanas hay que aportarles un fertilizante rico en potasio y bajo en nitrógeno.

Después de la floración En las zonas más cálidas los bulbos se pueden dejar enterrados hasta el año siguiente. En este caso, una vez terminada la floración y solo cuando las hojas se hayan secado también, se cortan al ras los tallos y se deja el bulbo en la tierra.
En otras zonas es preferible extraerlos: después de cortar las hojas y flores una vez marchitas, se debe sacar el bulbo de la tierra y dejarlo una o dos semanas en un lugar seco y fresco.

CÓMO PLANTAR LOS BULBOS DE VERANO
• Buscar el lugar adecuado. Aunque la mayoría de las bulbosas de verano necesitan sol, algunas prefieren un emplazamiento en semisombra.
• El suelo debe ser fértil, rico en humus y con buen drenaje.
• Preparar el suelo removiendo la tierra y agregando compost o turba, de forma que quede suelta y esponjosa. Si es necesario, colocar en el fondo un poco de arena de río o gravilla para mejorar el drenaje.
• Contemplar la distancia correcta entre bulbos, según el tamaño que alcanzará la planta. Por ejemplo, los de las cañas de las Indias y amarilis se deben poner a 20- 30 centímetros de distancia y los de las dalias a 50 centímetros; en cambio, los de muguet, a unos 5 centímetros.
• Plantar el bulbo. Cavar un pequeño agujero y poner el bulbo con el punto de crecimiento hacia arriba, justo debajo de la superficie, a unos 3-5 centímetros de profundidad. Los bulbos de gran tamaño, como los de las cañas de las Indias, se deben enterrar a mayor profundidad: unos 20 centímetros.
• Cubrir con la tierra extraída y añadir abono en la superficie. Regar a continuación copiosamente, pero sin encharcar.
• Encuentra los tutores adecuados para que los vientos producidos por las tormentas de verano no tumben la producción de flor de verano, los hay específicos para flores altas de 50-60cm en adelante.