A continuación vamos a conocer un poco mejor a la reina del jardín, veamos los cuidados y mantenimiento de rosales. El rosal destaca por su colorido, por su perfume, por su explosión floral y por los diferentes formatos que existen. Entre ellos encontramos el rosal trepador, el rosal de copa, el rosal arbustivo o el rosal en miniatura o pitiminí. Todos estos formatos se pueden aplicar según las zonas que queramos decorar del jardín.
Cuidados y mantenimiento de rosales
Los rosales son plantas que agradecen y les gusta mucho el calor. Por lo tanto deberemos ubicarlos en una zona donde tengan el máximo posible de sol. Por lo menos deben de tener medio día de sol, bien sea por la mañana o por la tarde. La orientación ideal para el rosal sería este, sur o sureste. Cultivado en esa zona deberíamos de aportarle un sustrato poroso para que enraíce bien y también algo de humus o estiércol.
Sustratos y abonos para rosales
El humus y el estiércol le aporta los nutrientes necesarios en las épocas de plantación, que suele ser en invierno. Hace frío y no se puede echar un abono demasiado fuerte porque la planta no tiene todavía la raíz. Por ese motivo, el humus la va alimentando lentamente hasta que ha desarrollado la raíz.
A los dos meses aproximadamente de su plantación, cuando van saliendo los brotes nuevos lo que significa que ya ha enraizado bien, es recomendable abonar. Le aportaremos un abono de liberación lenta o de larga duración que duraría unos 4 meses aproximadamente. En el momento de la floración es recomendable apórtale también un extra de nutrientes con un abono de liberación rápida. Este abono tiene una duración de un mes, y es muy aconsejable ya que después de la floración la planta se debilita y es más fácil que tenga problemas.
Plagas y enfermedades que pueden sufrir los rosales
Cuando las temperaturas empiezan a subir hacia la primavera en abril o mayo es cuando pueden comenzar los problemas de los rosales. Entre ellos los más comunes suelen ser los pulgones, unos insectos que se colocan en las puntas tiernas de los rosales. Es importante vigilar las primeras apariciones de los pulgones para que no se expanda la plaga, para evitarlo debemos de utilizar un insecticida. Lo aplicaremos una vez a la semana según la intensidad de la plaga, si lo aplicamos de modo preventivo podemos aplicarlo una vez al mes.
Otro ataque muy común es el Oídio que aparece cuando la humedad sube y también hace mucho calor. Es como una mancha blanca que se coloca sobre las hojas del rosal. Evitaremos este problema aplicando un fungicida según las indicaciones del distribuidor.
Una plaga que también suele atacar a los rosales es la araña roja, un ácaro diminuto que no vemos a simple vista. Contra ella lo ideal es utilizar un acaricida de manera preventiva una vez al mes. De esta manera evitaremos el ataque de la araña roja durante el verano cuando suban las temperaturas.
Otro de los problemas más comunes que sufren los rosales con el calor es el Mildiu, una enfermedad que amarillea la hoja y la debilita. Puede aparecer por un exceso de agua y encharcamientos o también por un golpe de calor excesivo. Se combate aplicándole un fungicida.
Podar los rosales
La poda de los rosales es un trabajo que se debe de hacer en invierno. Consiste en eliminar las ramas más pequeñas y las más viejas. Las ramas más hermosas son de las que darán flor, en cambio las más pequeñas solo darán hojas. Las ramas pequeñas podemos podarlas al ras pero a las grandes dejarles 3 cm para que de ahí surjan las nuevas ramas.
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