Blog

Guía básica de Abonos

Aprende todo sobre la alimentación de las plantas con este videotutorial de una guía básica de abonos. Para que nuestras plantas estén en su máximo esplendor debemos de aportarles todos los nutrientes que necesitan. También conseguiremos las floraciones más hermosas si nuestras plantas están bien nutridas. Todo esto lo conseguiremos gracias a utilizar los abonos adecuados para cada planta.

Un parte principal en el crecimiento, la floración y la fructificación de las plantas son los abonos, un elemento indispensable en macetas y jardineras. Las plantas son seres vivos que se nutren de los minerales que se encuentran en el suelo. En su hábitat natural esos minerales surgen de la descomposición de las hojas, ramas y diferentes materias orgánicas que se encuentran en la zona. En cambio, en nuestros jardines, balcones y terrazas estas hojas y ramas marchitas las quitamos de la vista para mantener la zona limpia.

Guía básica de abonos

Debemos de aportarles a las plantas esos nutrientes que no reciben de manera natural mediante el uso de abonos. Existen diferentes formatos de abonos entre los cuales encontramos dos principales diferencias. Los abonos ecológicos y los abonos químicos, dentro de estos abonos tenemos diferentes formatos como son los abonos líquidos, en polvo solubles y granulados.

Los abonos se componen de macroelementos y de microelementos. Los macroelementos son el Nitrógeno, Fósforo y Potasio y los microelementos son el Zinc, Boro y Cobre entre otros. Estos últimos son elementos que consumen poco las plantas pero que son necesarios.

  • El primer número de la composición es el Nitrógeno que es el que hace crecer a la planta y le da verdor.
  • El segundo número de la composición es el Fósforo que ayuda a que la planta enraíce mejor (mayor sistema radicular). También induce a la floración, para que la planta se prepare para florecer y además fortalece las raíces.
  • El tercer número es el Potasio, es el que hace que esa inducción floral se traduzca en flor y produzca la máxima cantidad. Además se consigue una mayor intensidad en la coloración y tamaños de las flores. También es importante en el proceso de pasar la flor a una fruta mas sabrosa y hermosa.
Abonos orgánicos:

Todos los abonos orgánicos son de larga duración ya que han sido creados de la naturaleza y no llevan componentes químicos. Al ser composiciones más reducidas que las químicas no llevan tanto riesgo de realizar quemaduras en las plantas. También al ser un abono natural el agua de la lluvia no se lo lleva tan fácilmente.

Dentro de los abonos orgánicos el más común o conocido es el compost o el estiércol compostado. Es un abono orgánico de larga duración, en los momentos en los que una planta necesite de un aporte extra este abono será insuficiente. Esto es debido a que al ser de larga duración le aporta muy poco nutriente a la planta durante mucho tiempo. Para un caso así habría que utilizar un abono líquido o granulado que haga su efecto más rápido.

Abonos químicos:

En los abonos químicos tenemos abonos líquidos, solubles (en polvo), y granulados. En los granulados se distinguen dos tipos, los de acción rápida que duran aproximadamente 1 mes y los de larga duración (2-3 meses).

La aplicación de los diferentes abonos viene a ser parecida ya sea en los abonos orgánicos o en los abonos químicos. Los líquidos deberían de aplicarse una vez por semana y los granulados una vez al mes. Los abonos solubles o en polvo se deberían de aplicar una vez a la semana y los abonos en formato de perlas o clavos fertilizantes se deberían aplicar una vez al mes.

Tus plantas agradecerán que las alimentes bien, serán más resistentes a las enfermedades y al ataque de plagas. También conseguirás unas plantas más hermosas, con una floración impresionante y un verde muy intenso. No lo dudes y acércate a Endanea a consultar por los mejores sustratos para tus plantas. También puedes escribirnos a las redes sociales Facebook e Instagram con tus dudas.